REVESCO. Revista de Estudios Cooperativos.                                                                             ARTÍCULOS

e-ISSN: 1985-8031


 

Capacidades financieras e impacto percibido en la banca comunal en Chile: evidencia desde una encuesta a usuarios

 

Daniel Ruiz-Madrid

Facultad de Economía, Negocios y Gobierno, Universidad San Sebastián, Puerto Montt (Chile) Icono

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https://dx.doi.org/10.5209/REVE.110461                                                                                   Recibido: 21/01/2026 • Aceptado: 26/03/2026 • Publicado: 28/07/2026

 

ES Resumen. Este estudio analiza la banca comunal como una modalidad de microfinanzas colectivas inserta en el ámbito de la economía social, a partir de evidencia empírica levantada mediante una encuesta aplicada a usuarios de Banigualdad en Puerto Montt, Chile. El trabajo adopta un enfoque cuantitativo exploratorio orientado a examinar cambios percibidos en ahorro, ingresos y bienestar económico, así como asociaciones entre trayectoria en la banca comunal, capacidades financieras e impacto económico percibido. Metodológicamente, combina análisis descriptivos, construcción de índices sintéticos y pruebas no paramétricas. Los resultados muestran, en promedio, mejoras percibidas en ahorro, ingresos y bienestar económico, aunque con heterogeneidad entre participantes y sin una trayectoria lineal según el tiempo de permanencia en el programa. Asimismo, se observan capacidades financieras moderadas y una asociación positiva, aunque débil, entre estas y el impacto económico percibido. En conjunto, la evidencia sugiere que, en este caso, la banca comunal se vincula más con experiencias de acompañamiento, aprendizaje y apoyo económico gradual que con mejoras monetarias automáticas e inmediatas. El estudio aporta evidencia contextualizada para la evaluación de programas de microfinanzas desde enfoques multidimensionales y prudentes.

Palabras clave. Microfinanzas colectivas, inclusión financiera, capacidades financieras, impacto económico percibido, economía social.

Claves Econlit. G21, O12, P13, I38.

 

ENG Financial capabilities and perceived impact in communal banking in Chile: evidence from a user survey

ENG Abstract. This study examines communal banking as a form of collective microfinance embedded in the sphere of the social economy, based on empirical evidence gathered through a survey administered to Banigualdad users in Puerto Montt, Chile. The research adopts an exploratory quantitative approach aimed at analyzing perceived changes in savings, income, and economic well-being, as well as the associations between participants’ trajectory in communal banking, financial capabilities, and perceived economic impact. Methodologically, the study combines descriptive analysis, the construction of synthetic indices, and nonparametric tests. The results show, on average, perceived improvements in savings, income, and economic well-being, although with heterogeneity across participants and without a linear trajectory according to time spent in the program. Likewise, moderate financial capabilities are observed, along with a positive, though weak, association between these capabilities and perceived economic impact. Overall, the evidence suggests that, in this case, communal banking is more closely associated with experiences of support, learning, and gradual economic assistance than with automatic and immediate monetary improvements. The study provides contextualized evidence for the evaluation of microfinance programs from multidimensional and cautious perspectives.

Keywords. Collective microfinance, financial inclusion, financial capabilities, perceived economic impact, participatory organizations.

 

Sumario. 1. Introducción. 2. Marco teórico. 3. Metodología. 4. Resultados. 5. Discusión. 6. Conclusiones. 7. Implicancias, limitaciones y líneas futuras de investigación. 8. Referencias bibliográficas. 9. Anexos.

 

Cómo citar: Ruiz-Madrid, D. (2026). Capacidades financieras e impacto percibido en la banca comunal en Chile: evidencia desde una encuesta a usuarios. REVESCO. Revista de Estudios Cooperativos, 153, e110461. https://dx.doi.org/10.5209/REVE.110461.

 

1. Introducción

Las microfinanzas han sido ampliamente abordadas como un instrumento de inclusión financiera y apoyo al microemprendimiento en contextos de vulnerabilidad, donde amplios segmentos de la población enfrentan restricciones persistentes de acceso al sistema financiero formal (Demirgüç-Kunt et al., 2020; Ghosh, 2013). En este ámbito, la banca comunal se ha consolidado como una modalidad de microfinanzas colectivas basada en el crédito grupal, la responsabilidad compartida y el acompañamiento, integrando objetivos económicos con finalidades sociales propias de la economía social (Ahlin & Townsend, 2007; Giné & Karlan, 2014; Lemus & Rojas, 2022). Por ello, su evaluación no debiera restringirse a indicadores monetarios de corto plazo, sino incorporar también dimensiones asociadas al desarrollo de capacidades y a la experiencia económica de los participantes (Copestake, 2007; OECD, 2021; Cull et al., 2018).

La evidencia empírica sobre los efectos de las microfinanzas y de la banca comunal muestra resultados heterogéneos. Mientras algunos estudios identifican mejoras en ahorro, consumo, bienestar o capacidades intermedias, otros reportan efectos modestos, graduales o no significativos cuando el análisis se limita a indicadores monetarios convencionales de corto plazo (Banerjee, Duflo, Glennerster, & Kinnan, 2015a; Banerjee, Karlan, & Zinman, 2015b; Duvendack & Mader, 2020; Meager, 2019, 2022). Esta heterogeneidad ha impulsado enfoques más amplios, que reconocen que los resultados dependen del diseño institucional, del contexto productivo y de las condiciones específicas de los participantes (Cull et al., 2018; Hoffmann et al., 2021). En esa línea, distintos trabajos sostienen que los efectos de estos programas también pueden expresarse en aprendizaje, fortalecimiento de capacidades y mayor manejo económico percibido frente a contextos adversos, sin implicar trayectorias automáticas de mejora sostenida (Suri & Jack, 2016; Ban et al., 2020; Lusardi & Streeter, 2023).

En Chile, la banca comunal forma parte de un ecosistema diverso de economía social e inclusión financiera, aunque la evidencia empírica sistemática sobre su funcionamiento desde la experiencia de los usuarios sigue siendo limitada (Lemus & Rojas, 2022; López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025). En este contexto, el presente artículo analiza la banca comunal a partir de una encuesta aplicada a usuarios de Banigualdad en Puerto Montt, examinando cambios percibidos en ahorro, ingresos y bienestar económico, así como asociaciones entre trayectoria en el programa, capacidades financieras e impacto económico percibido. Desde un enfoque cuantitativo exploratorio, el estudio aporta evidencia empírica sobre un caso chileno poco sistematizado y propone una lectura prudente y contextualizada de sus resultados, en línea con la literatura que recomienda marcos multidimensionales para la evaluación de programas de microfinanzas (Copestake, 2007; Duvendack & Mader, 2020; OECD, 2021).

 

2. Marco teórico

 

2.1. Microfinanzas y arreglos colectivos en la economía social

Las microfinanzas pueden definirse como un conjunto de herramientas financieras y esquemas operativos orientados a facilitar el acceso a crédito, ahorro y otros servicios a hogares y unidades productivas de pequeña escala excluidos del sistema financiero formal, usualmente por informalidad, falta de garantías o trayectorias crediticias incompletas (Armendáriz & Morduch, 2010; López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025). En las últimas décadas, este campo se ha consolidado como un ámbito analítico interdisciplinario, en el que convergen aportes de la economía del desarrollo, las finanzas y los estudios sobre emprendimiento e inclusión financiera (Cull et al., 2018; López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025). Desde esta perspectiva, las microfinanzas no solo responden a fallas del mercado crediticio, sino también a la necesidad de adaptar los servicios financieros a contextos de vulnerabilidad, baja escala productiva y limitada formalización económica (Armendáriz & Morduch, 2010; Demirgüç-Kunt et al., 2020).

Desde el enfoque de la economía social, las entidades microfinancieras pueden comprenderse como organizaciones híbridas que combinan sostenibilidad operativa con objetivos sociales explícitos (Cull et al., 2018; Copestake, 2007). En muchos casos, estas instituciones desarrollan estrategias de cercanía territorial, acompañamiento técnico y vínculos asociativos que exceden la lógica contractual propia de la intermediación financiera tradicional (Cull et al., 2018; Lemus & Rojas, 2022). Por ello, la literatura sobre desempeño social ha insistido en que su evaluación no debe limitarse a métricas contables o de rentabilidad, sino incorporar también dimensiones de inclusión, capacidades y bienestar de los usuarios (Copestake, 2007; OECD, 2021).

De forma complementaria, estudios bibliométricos recientes muestran que la investigación en microfinanzas ha desplazado parte de su atención hacia temas como inclusión financiera, reducción de pobreza y empoderamiento económico, particularmente en mujeres y hogares vulnerables (Maldonado-Castro et al., 2024). Sin embargo, la evidencia acumulada también indica que los efectos de las microfinanzas no siguen trayectorias uniformes, sino que dependen del diseño institucional, del perfil de los participantes y de las condiciones concretas de los emprendimientos involucrados (Duvendack & Mader, 2020; Meager, 2019, 2022). Esta heterogeneidad resulta especialmente pertinente para el estudio de la banca comunal, donde la participación femenina suele ser alta y donde los resultados pueden expresarse de manera desigual en dimensiones económicas, formativas y organizacionales (Maldonado-Castro et al., 2024; Hoffmann et al., 2021).

En este estudio, esta perspectiva se utiliza como marco interpretativo para comprender la banca comunal no solo como un mecanismo de acceso financiero, sino también como una experiencia de acompañamiento, aprendizaje y relaciones asociativas inserta en la economía social (Cull et al., 2018; Copestake, 2007). Esta lectura también resulta coherente con enfoques recientes que entienden la inclusión financiera como un proceso relacional y contextualizado, más que como una simple expansión de productos crediticios (OECD, 2021; Demirgüç-Kunt et al., 2020). En conjunto, estos antecedentes permiten analizar la banca comunal desde una perspectiva prudente y contextualizada, consistente con la diversidad de trayectorias observadas en este tipo de programas (Duvendack & Mader, 2020; Maldonado-Castro et al., 2024).

 

2.2. Banca comunal como modalidad de microfinanzas colectivas

La banca comunal constituye una modalidad de microfinanzas colectivas organizada en torno al crédito grupal, la existencia de normas internas y esquemas de responsabilidad compartida, con el objetivo de ampliar el acceso al financiamiento de personas que no cumplen los requisitos habituales del sistema bancario convencional (Ahlin & Townsend, 2007; Giné & Karlan, 2014). En este tipo de arreglos, el grupo funciona como mecanismo de apoyo mutuo, monitoreo y autorregulación, contribuyendo a reducir asimetrías de información y a facilitar la asignación de recursos en contextos de elevada incertidumbre (Ahlin & Townsend, 2007; Giné & Karlan, 2014).

Un elemento central en estos esquemas es el capital social, entendido como el conjunto de relaciones de confianza, reglas compartidas y dispositivos de control social que favorecen el cumplimiento de compromisos y la continuidad del colectivo (Giné & Karlan, 2014). Desde esta perspectiva, la banca comunal trasciende su dimensión estrictamente financiera y puede analizarse como un arreglo organizativo de base colectiva, en el que la cooperación y las relaciones de confianza forman parte del funcionamiento del instrumento crediticio (Giné & Karlan, 2014; Lemus & Rojas, 2022). En esta misma línea, Feigenberg et al. (2014) muestran que las dinámicas grupales pueden influir en la formación de capital social entre clientes de microfinanzas, reforzando la idea de que los mecanismos colectivos cumplen una función que excede el crédito en sentido estricto.

La literatura empírica reciente indica, no obstante, que los efectos de los modelos de crédito grupal no son uniformes y dependen de múltiples factores contextuales, entre ellos la cohesión del grupo, las características de los emprendimientos, las condiciones macroeconómicas y la disponibilidad de servicios complementarios de apoyo (Hoffmann et al., 2021; Ban et al., 2020). En esa dirección, Ban et al. (2020) advierten que los esquemas grupales pueden fortalecer ahorro, vínculos y prácticas colectivas sin traducirse automáticamente en mejoras amplias de ingreso o gasto del hogar. En consecuencia, el estudio de la banca comunal requiere un enfoque analítico que reconozca la heterogeneidad de trayectorias y evite suponer impactos automáticos o lineales derivados únicamente del tiempo de permanencia en el programa (Hoffmann et al., 2021; Duvendack & Mader, 2020).

 

2.3. Inclusión financiera y capacidades: un enfoque de proceso en contextos vulnerables

La inclusión financiera ha sido abordada como un fenómeno que trasciende la mera disponibilidad de productos financieros y pone el énfasis en su utilización efectiva, en su adecuación a las necesidades de los usuarios y en las habilidades requeridas para tomar decisiones económicas informadas (Ghosh, 2013; OECD, 2021). En este marco, diversos estudios señalan que los programas de microfinanzas suelen combinar crédito con educación financiera, capacitación y acompañamiento, desplazando el foco desde la simple provisión de recursos hacia el desarrollo de capacidades que permitan sostener decisiones económicas en el tiempo (Banerjee, Karlan, & Zinman, 2015b; Mahjabeen, 2008). Esta visión también resulta consistente con enfoques que entienden la inclusión financiera como un proceso institucional y formativo, más que como una mera expansión de acceso crediticio (Demirgüç-Kunt et al., 2020; OECD, 2021).

Desde esta perspectiva, el fortalecimiento de las capacidades financieras puede entenderse como un resultado intermedio del proceso de intervención, relevante en sí mismo, pero insuficiente para garantizar mejoras económicas inmediatas en ingresos o excedentes (Banerjee, Duflo, Glennerster, & Kinnan, 2015a; Lusardi & Streeter, 2023). La literatura reciente sugiere que la traducción de dichas capacidades en resultados económicos concretos depende del funcionamiento del micronegocio, del acceso a mercados, de la exposición al riesgo y de las restricciones del entorno (Banerjee, Duflo, Glennerster, & Kinnan, 2015a; Meager, 2019). En esa misma línea, Lusardi y Streeter (2023) sostienen que la alfabetización financiera se asocia con bienestar financiero, aunque su efecto está mediado por condiciones más amplias del hogar y del entorno económico.

De manera complementaria, distintas investigaciones plantean que los aportes de las microfinanzas también pueden manifestarse en una mayor capacidad de los hogares y emprendimientos para enfrentar y amortiguar shocks económicos, especialmente en contextos de crisis o elevada incertidumbre (Suri & Jack, 2016; OECD, 2021). En este sentido, sus efectos pueden expresarse en procesos de contención, adaptación o percepción de mayor manejo económico frente a contextos adversos, más que en trayectorias inmediatas de crecimiento sostenido (Suri & Jack, 2016). Esta perspectiva resulta coherente con aproximaciones empíricas que consideran cambios auto reportados y mediciones sintéticas como formas complementarias de observar transformaciones económicas y financieras cuando las mejoras monetarias directas no son lineales ni fácilmente observables (Copestake, 2007; López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025).

 

2.4. Evidencia empírica: impactos económicos y sociales en banca comunal y microfinanzas

La evidencia acumulada sugiere que los efectos económicos de las microfinanzas y, en particular, de los esquemas de banca comunal, no siguen un patrón homogéneo (Khandker, 2005; Duvendack & Mader, 2020). Mientras algunos estudios documentan mejoras en variables asociadas al bienestar económico o al consumo, otros reportan impactos acotados o estadísticamente no significativos cuando el análisis se basa en indicadores monetarios convencionales (Khandker, 2005; Meager, 2019). En una línea similar, revisiones recientes muestran que los efectos promedio del microcrédito suelen ser modestos y heterogéneos, con resultados que dependen en gran medida del contexto institucional y productivo en que operan los participantes (Duvendack & Mader, 2020; Meager, 2022).

A la vez, parte de la literatura ha señalado la necesidad de profundizar en el papel de las microfinanzas como apoyo al desempeño emprendedor, especialmente en contextos de vulnerabilidad, más allá de su contribución al alivio de la pobreza (Coronel-Pangol et al., 2023; López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025). Esta distinción resulta particularmente relevante para la banca comunal, donde los efectos económicos pueden ser parciales o no lineales, aun cuando el programa fortalezca dimensiones intermedias del proceso, como aprendizaje, ahorro o acompañamiento (Ban et al., 2020; Banerjee, Duflo, Glennerster, & Kinnan, 2015a).

Desde una perspectiva complementaria, estudios recientes muestran que las microfinanzas también se vinculan con resultados que exceden lo estrictamente económico, incluyendo empoderamiento, fortalecimiento de redes y ampliación de la agencia económica de los participantes (Maldonado-Castro et al., 2024; D’Espallier et al., 2011). En consecuencia, la evaluación de estos programas requiere complementar las métricas tradicionales de desempeño financiero con aproximaciones que reconozcan trayectorias heterogéneas y resultados no lineales (Copestake, 2007; OECD, 2021).

En esta línea, investigaciones sobre microfinanzas solidarias destacan que la contribución de estos instrumentos también puede expresarse en dimensiones de desarrollo humano y social, particularmente cuando el acceso al financiamiento se combina con apoyos no financieros y vínculos relacionales más estables (Alzate-Cárdenas, 2023; Lemus & Rojas, 2022). De forma convergente, Ban et al. (2020) muestran que los programas grupales pueden fortalecer el ahorro y ciertas dinámicas asociadas al grupo, incluso cuando sus efectos directos sobre ingreso o activos son limitados. Esta perspectiva resulta útil para interpretar contextos en los que los cambios económicos percibidos no evolucionan al mismo ritmo que el fortalecimiento de capacidades financieras (Ban et al., 2020; Lusardi & Streeter, 2023).

 

2.5. Banca comunal en Chile y rol institucional de Banigualdad

En Chile, la banca comunal puede situarse dentro de un entramado más amplio de iniciativas de inclusión financiera y economía social, en el que participan cooperativas, fundaciones y otras organizaciones orientadas al apoyo de micronegocios y hogares con acceso restringido al financiamiento formal (Lemus & Rojas, 2022; Demirgüç-Kunt et al., 2020). En este ecosistema, distintas instituciones han desarrollado metodologías que combinan microcrédito, acompañamiento, apoyo técnico y presencia territorial, configurando modalidades de intervención que trascienden la provisión aislada de recursos financieros (Lemus & Rojas, 2022; Alzate-Cárdenas, 2023).

Dentro de este marco, Banigualdad constituye un caso relevante para el análisis de la banca comunal en Chile, al desarrollar una metodología basada en microcrédito y acompañamiento a usuarios en contextos de vulnerabilidad. La literatura sobre inclusión financiera e innovación social en América Latina sugiere que los resultados de estas iniciativas dependen no solo del acceso al crédito, sino también del diseño institucional, de la proximidad territorial y de la articulación entre apoyo financiero y acompañamiento no financiero (Demirgüç-Kunt et al., 2020; Lemus & Rojas, 2022). Esta perspectiva resulta útil para situar la experiencia de los usuarios dentro de un proceso institucional más amplio, evitando interpretaciones lineales basadas exclusivamente en el acceso al financiamiento (Cull et al., 2018; Duvendack & Mader, 2020).

En este contexto, el presente estudio aborda el caso de usuarios de banca comunal de Banigualdad a partir de evidencia empírica levantada mediante encuesta, considerando trayectoria en el programa, cambios económicos percibidos y capacidades financieras vinculadas a capacitación y asesoramiento. Esta delimitación es coherente con aproximaciones que privilegian el análisis contextualizado de las microfinanzas y la interpretación prudente de sus resultados (López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025; Lusardi & Streeter, 2023; Cull et al., 2018; Meager, 2019).

 

2.6. Implicancias teóricas para la medición del desempeño y el impacto en microfinanzas

La evaluación del desempeño y del impacto en microfinanzas enfrenta dificultades asociadas a la multiplicidad de objetivos que persiguen estas instituciones —sostenibilidad, inclusión, desempeño social y bienestar—, así como a la heterogeneidad de los contextos en que operan (Copestake, 2007; Cull et al., 2018). Por ello, la literatura recomienda aproximaciones que no reduzcan el análisis a ingresos o rentabilidad de corto plazo, sino que incorporen también dimensiones sociales, capacidades y percepciones vinculadas al proceso de intervención (Copestake, 2007; OECD, 2021). En una línea convergente, Duvendack y Mader (2020) advierten que la evidencia disponible no respalda lecturas homogéneas o simplificadas sobre los efectos de la inclusión financiera, lo que refuerza la necesidad de marcos de evaluación más amplios.

En este marco, el uso de indicadores sintéticos y aproximaciones multidimensionales puede resultar útil para integrar información dispersa y observar dimensiones que no siempre se capturan adecuadamente mediante variables aisladas, especialmente en contextos de alta heterogeneidad productiva y trayectorias no lineales (López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025; OECD, 2021). En consecuencia, en esta investigación los índices se entienden principalmente como herramientas de síntesis descriptiva y de comparación entre participantes, más que como medidas exhaustivas de constructos latentes plenamente consolidados (Copestake, 2007; Cull et al., 2018). Esta decisión es coherente con enfoques que priorizan la correspondencia entre medición, contexto institucional y resultados observados, especialmente cuando el objetivo es resumir patrones heterogéneos de respuesta con cautela analítica (Cull et al., 2018; Duvendack & Mader, 2020).

A partir de estos antecedentes, la literatura sugiere que en la banca comunal podrían esperarse patrones mixtos, caracterizados por niveles intermedios de fortalecimiento de capacidades financieras, cambios económicos percibidos heterogéneos y asociaciones no necesariamente intensas entre ambas dimensiones, especialmente en contextos de vulnerabilidad (López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025; Suri & Jack, 2016). Esta idea dialoga con trabajos que muestran que los efectos del microcrédito pueden ser modestos en promedio y, al mismo tiempo, relevantes en dimensiones intermedias del proceso, como capacidades, ahorro o aprendizaje colectivo (Ban et al., 2020; Meager, 2019). Desde esta perspectiva, la banca comunal puede analizarse prudentemente como un espacio de acompañamiento, aprendizaje y apoyo gradual, evitando suponer que el fortalecimiento de capacidades se traduzca automáticamente en mejoras monetarias inmediatas (Copestake, 2007; OECD, 2021).

Sobre esta base, el estudio se orienta a examinar tres expectativas empíricas compatibles con un diseño exploratorio. Primero, que la banca comunal se vincule con mejoras percibidas heterogéneas en ahorro, ingresos y bienestar económico, en línea con la evidencia que muestra efectos modestos y contextualmente diferenciados en microfinanzas (Cull et al., 2018; Duvendack & Mader, 2020; Meager, 2022). Segundo, que las capacidades financieras exhiban niveles moderados y una asociación positiva, aunque no necesariamente fuerte, con el impacto económico percibido, considerando que la literatura las entiende como un resultado intermedio del proceso de intervención, cuya traducción en mejoras económicas depende de condiciones más amplias del hogar, del negocio y del entorno (Banerjee, Duflo, Glennerster, & Kinnan, 2015a; Lusardi & Streeter, 2023; Meager, 2019). Tercero, que la trayectoria en el programa no produzca efectos lineales automáticos, sino patrones diferenciados según las condiciones de los participantes y su contexto, pudiendo expresarse en procesos de adaptación o percepción de mayor manejo económico frente a escenarios adversos, más que en trayectorias inmediatas de crecimiento sostenido (Hoffmann et al., 2021; López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025; Suri & Jack, 2016).

 

3. Metodología

 

3.1. Diseño del estudio

El estudio adopta un enfoque cuantitativo aplicado, de carácter no experimental y exploratorio, basado en información primaria levantada mediante una encuesta estructurada aplicada a usuarios de banca comunal. El objetivo metodológico es analizar la experiencia de los participantes en el programa, identificando cambios percibidos en variables económicas y de bienestar, así como asociaciones estadísticas entre trayectoria en la banca comunal, capacidades financieras e impacto económico percibido.

Dado su diseño, el estudio no busca estimar efectos causales ni de tratamiento, sino identificar patrones empíricos y asociaciones consistentes entre variables relevantes para el funcionamiento de la banca comunal. Esta estrategia es coherente con enfoques de evaluación que recomiendan marcos multidimensionales y prudentes en sus inferencias cuando se analizan fenómenos económicos y sociales contextualizados (Copestake, 2007; OECD, 2021; Duvendack & Mader, 2020).

 

3.2. Instrumento de medición

La información empírica fue recolectada mediante una encuesta estructurada aplicada a usuarios de banca comunal. El instrumento original constó de 59 reactivos y fue diseñado para relevar, de manera integrada, antecedentes sociodemográficos y del hogar, condiciones del emprendimiento y del crédito, trayectoria de participación en la banca comunal, cambios percibidos en variables económicas y de bienestar, experiencias de capacitación y asesoramiento, y evaluación general del programa. El cuestionario incluyó preguntas cerradas con alternativas dicotómicas, politómicas y escalas ordinales, adecuadas para captar percepciones, trayectorias y condiciones económicas en contextos de microemprendimiento. Asimismo, la organización del instrumento es coherente con la literatura sobre inclusión y alfabetización financiera, que suele operacionalizar estos fenómenos mediante conjuntos de indicadores vinculados con acceso, uso, experiencia, conocimientos y resultados percibidos, más que a través de una única variable resumen (Demirgüç-Kunt et al., 2020; Lusardi & Streeter, 2023; OECD, 2021).

La estructura temática del instrumento se resume en la Tabla 1 y el cuestionario completo se presenta en el Anexo 1. En la versión anexa se omitieron los campos de identificación personal por resguardo de confidencialidad.

Tabla 1. Estructura temática del instrumento de recolección de datos

Sección temática

Reactivos

Contenido principal

Consentimiento e identificación inicial

1–3

Consentimiento informado e identificación básica del participante.

Caracterización sociodemográfica y del hogar

4–8

Género, edad, nivel educativo, tamaño del hogar e ingresos mensuales del grupo familiar.

Vinculación con la banca comunal, crédito y condiciones del emprendimiento

9–37

Conocimiento del programa, antigüedad, motivaciones de ingreso, requisitos de acceso, tiempo de respuesta, frecuencia, monto, forma de pago y destino del crédito, conocimiento de la tasa de interés, endeudamiento, manejo de crisis, acceso financiero, actividad económica, dependencia del negocio y formalización.

Cambios percibidos desde el ingreso a la banca comunal

38–46

Cambios en acceso a proveedores, cantidad de clientes, ahorro, ingresos, endeudamiento, estabilidad económica y bienestar familiar, acceso a beneficios sociales y acceso a servicios bancarios formales.

Formación, asesoramiento y capacidades financieras

47–53

Participación en capacitaciones, mejora percibida en la administración del dinero, contenidos útiles, aplicación de aprendizajes y utilidad del asesoramiento recibido.

Evaluación general del programa

54–59

Experiencia general, transparencia de la información, principales dificultades, propuestas de mejora, intención de volver a solicitar crédito y recomendación a terceros.

Nota. Elaboración propia a partir del instrumento aplicado. El cuestionario original constó de 59 reactivos; en la versión incorporada como anexo se omitieron los campos de identificación personal por resguardo de confidencialidad.

 

3.3. Muestra

La muestra analizada corresponde a 135 participantes de banca comunal pertenecientes a organizaciones del programa Banigualdad en la comuna de Puerto Montt. La selección se realizó mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, condicionado por la disponibilidad y la participación voluntaria de los usuarios. En consecuencia, la muestra no busca representatividad estadística, sino aportar evidencia empírica situada sobre la experiencia de los participantes.

Tras el proceso de depuración y validación de la base de datos, se dispuso de 135 casos utilizables para la construcción de los índices y para los análisis estadísticos realizados.

 

Tabla 2. Caracterización general de los participantes

Variable

Resultado

Participantes

135

Mujeres

83 %

Edad promedio (años)

43

Tamaño del hogar (mediana)

3

Monto promedio del crédito (CLP)

$560.000

Tiempo en banca comunal < 1 año

36 %

Tiempo en banca comunal 1–3 años

37 %

Tiempo en banca comunal 3–5 años

10 %

Tiempo en banca comunal > 5 años

17 %

Evaluación “muy transparente”

79 %

Evaluación “muy buena”

70 %

Fuente: Elaboración propia.

 

La Tabla 2 muestra una participación mayoritaria de mujeres, una edad promedio de 43 años y una mediana de tres integrantes por hogar. Asimismo, el monto promedio del crédito asciende a $560.000 CLP y la mayor parte de los participantes se concentra en los primeros tres años de trayectoria en la banca comunal.

 

3.4. Depuración de datos y consistencia interna de los ítems

Los datos fueron sometidos a un proceso sistemático de depuración orientado a asegurar coherencia de codificación, identificar posibles inconsistencias y controlar valores faltantes. Posteriormente, se evaluó la consistencia interna de los conjuntos de ítems utilizados mediante el coeficiente alfa de Cronbach, entendido en este estudio como una referencia de coherencia interna entre ítems, más que como una prueba concluyente de validez del constructo (Cronbach, 1951).

Dado el carácter exploratorio del estudio y la naturaleza predominantemente ordinal de la información recolectada, esta evaluación se utilizó como un insumo complementario dentro del proceso de construcción de indicadores, y no como un criterio único de validación. Esta decisión es consistente con enfoques de medición que trabajan con conjuntos de indicadores adaptados al contexto para captar dimensiones heterogéneas del fenómeno analizado (Demirgüç-Kunt et al., 2020; OECD, 2021; Lusardi & Streeter, 2023).

 

3.5. Construcción de índices sintéticos

Con el fin de sintetizar la información levantada por la encuesta y facilitar el análisis empírico, se construyeron dos índices sintéticos que integran distintas dimensiones del fenómeno estudiado. El Índice de Impacto Económico Percibido (IIEP) mide la percepción de los participantes respecto de los efectos económicos asociados a su participación en la banca comunal, a partir de variables vinculadas a cambios percibidos en ahorro, ingresos y bienestar económico. Por su parte, el Índice de Capacidad Financiera (ICF) capta dimensiones relacionadas con participación en capacitación, asesoramiento técnico y conocimientos financieros aplicados a la gestión del emprendimiento. Ambos índices se expresan en una escala continua de 0 a 100, donde valores más altos indican mayor impacto económico percibido o mayores capacidades financieras.

La Tabla 3 presenta la estructura de los índices y sus indicadores de consistencia interna.

Tabla 3. Estructura y consistencia interna de los índices sintéticos

Índice

Dimensión

Ítems incluidos

Escala

Alfa de Cronbach

IIEP

Impacto económico percibido

Cambio en ahorro, variación de ingresos, bienestar económico percibido

0–100

0,77

ICF

Capacidades financieras

Capacitación financiera, asesoramiento técnico, contenidos financieros, aplicación de conocimientos financieros en el negocio

0–100

0,52

Fuente: Elaboración propia. Los índices se construyen mediante agregación normalizada de los ítems correspondientes y se expresan en una escala continua de 0 a 100. Valores más altos indican mayor impacto económico percibido o mayores capacidades financieras.

 

La construcción de ambos índices se realizó mediante la agregación normalizada de los ítems correspondientes, transformando las respuestas ordinales a una escala común. Este procedimiento permite resumir información proveniente de múltiples variables y facilitar la comparación entre participantes. La literatura sobre inclusión financiera y economía social respalda este tipo de estrategias cuando el objetivo es captar dimensiones heterogéneas mediante indicadores adaptados al contexto, en lugar de imponer una medición única y rígida (OECD, 2021; Demirgüç-Kunt et al., 2020). En una línea similar, los estudios sobre alfabetización financiera suelen operacionalizar esta dimensión mediante preguntas básicas, recuentos de respuestas correctas o indicadores sintéticos complementarios, más que como escalas psicométricas estrictamente unidimensionales (Lusardi & Streeter, 2023).

La Tabla 4 detalla las preguntas de la encuesta utilizadas en la construcción de los índices.

Tabla 4. Preguntas utilizadas en la construcción de los índices

Índice

Pregunta

Descripción

IIEP

Cambio en ahorro

Cambio en la capacidad de ahorro del hogar

IIEP

Variación de ingresos

Cambio en ingresos del emprendimiento

IIEP

Bienestar económico percibido

Estabilidad económica percibida

ICF

Capacitación financiera

Participación en capacitación

ICF

Mejora por capacitación

Evaluación de la capacitación

ICF

Flujo de caja

Conocimiento sobre administración del flujo

ICF

Presupuesto

Planificación financiera

ICF

Uso del crédito

Conocimiento sobre crédito

ICF

Ahorro

Conocimiento sobre ahorro

ICF

Diversificación

Estrategias de diversificación

ICF

Asesoramiento

Recepción de asesoría

ICF

Utilidad del asesoramiento

Valoración del asesoramiento

Nota: Elaboración propia

 

Como comprobación metodológica adicional, se estimaron combinaciones complementarias de ítems para evaluar la estabilidad de la medición de capacidad financiera. Estos resultados se reportan en el Anexo 2 y deben leerse como evidencia exploratoria complementaria, no como versiones competidoras del índice principal.

 

3.6. Estrategia estadística

El análisis empírico se desarrolla en tres niveles complementarios. En primer lugar, se realiza un análisis descriptivo de las principales variables económicas, de bienestar y de experiencia en el programa, con el fin de caracterizar el perfil general de los participantes y su trayectoria dentro de la banca comunal. Este nivel permite identificar tendencias en variables como cambios percibidos en ahorro, ingresos, bienestar económico percibido y evaluación del funcionamiento del programa.

En segundo lugar, se examina la relación entre los índices sintéticos construidos en el estudio —el Índice de Impacto Económico Percibido (IIEP) y el Índice de Capacidad Financiera (ICF)— mediante correlación no paramétrica de Spearman, dada la naturaleza ordinal de parte de la información y el carácter exploratorio del análisis.

Finalmente, se exploran posibles diferencias en el impacto económico percibido entre grupos de participantes con distintos niveles de capacidades financieras mediante pruebas no paramétricas de comparación entre muestras independientes (Wilcoxon/Mann-Whitney), adecuadas para contrastar distribuciones entre grupos sin asumir normalidad estricta (Mann & Whitney, 1947). En conjunto, esta estrategia estadística prioriza la coherencia entre la escala de medición de las variables, el tamaño muestral disponible y el alcance exploratorio del estudio.

 

4. Resultados

Los resultados se presentan en función de las tres expectativas empíricas planteadas en el marco teórico: la existencia de cambios económicos percibidos heterogéneos, la posible asociación entre capacidades financieras e impacto económico percibido, y la ausencia de trayectorias lineales automáticas según el tiempo de permanencia en el programa. Esta organización permite contrastar de manera coherente el marco analítico del estudio con la evidencia empírica observada.

 

4.1. Cambios percibidos en variables económicas y de bienestar económico

El análisis descriptivo de los cambios percibidos permite identificar la dirección general de las variaciones reportadas por los participantes en dimensiones económicas y de bienestar económico. Este enfoque resulta especialmente pertinente en contextos de micronegocios vulnerables, donde las variaciones objetivas pueden ser pequeñas, inestables o difíciles de capturar en el corto plazo, y donde la percepción de los participantes constituye una aproximación relevante a procesos de mejora, deterioro o estabilización relativa.

La Tabla 5 presenta la distribución de respuestas respecto de los cambios percibidos en variables económicas centrales y de bienestar económico. En las dimensiones de ahorro, ingresos y bienestar económico percibido, predomina una mayor proporción de respuestas asociadas a mejora, seguida por situaciones de estabilidad, mientras que los reportes de empeoramiento representan una fracción menor de la muestra. Este patrón sugiere que una parte relevante de los participantes percibe efectos económicos favorables asociados a su experiencia en la banca comunal, aunque con distinta intensidad según la dimensión considerada.

En particular, el bienestar económico percibido exhibe la mayor proporción de respuestas positivas, seguido por la variación de ingresos y el cambio en ahorro. Esto sugiere que los efectos del programa no solo se expresarían en resultados monetarios puntuales, sino también en una percepción más amplia de mejora en la situación económica del hogar. En este sentido, la evidencia descriptiva resulta consistente con la idea de que la banca comunal puede contribuir a procesos de fortalecimiento económico percibido, aunque sus efectos no necesariamente sean homogéneos entre todos los participantes.

Tabla 5. Cambios percibidos en variables económicas y de bienestar económico

Variable

Mejora n (%)

Sin cambio n (%)

Empeora n (%)

Cambio en ahorro

80 (59,3)

43 (31,9)

12 (8,9)

Variación de ingresos

92 (68,1)

31 (23,0)

12 (8,9)

Bienestar económico percibido

111 (82,2)

18 (13,3)

6 (4,4)

Fuente: Elaboración propia.

 

En términos agregados, los resultados muestran una tendencia predominantemente favorable en las variables que componen el índice de impacto económico percibido. Si bien ello no implica afirmar efectos causales ni transformaciones estructurales inmediatas, sí permite sostener que los participantes reportan, en promedio, mejoras económicas y de bienestar compatibles con una lectura moderadamente positiva del programa. Este comportamiento es coherente con la literatura sobre microfinanzas, que plantea que los efectos de este tipo de iniciativas suelen manifestarse de manera gradual y heterogénea, combinando avances en dimensiones económicas, estabilidad financiera y percepción de bienestar.

 

4.2. Resultados por trayectoria en la banca comunal

Con el fin de explorar posibles diferencias en los resultados reportados por los participantes, los cambios percibidos en variables económicas y de bienestar económico se analizaron según la trayectoria de permanencia en la banca comunal. Esta desagregación permite observar si la exposición acumulada al programa se asocia con patrones diferenciados de mejora o deterioro en dimensiones centrales del índice de impacto económico percibido, específicamente ahorro, ingresos y bienestar económico percibido.

Las Tablas 6 y 7 presentan la proporción de participantes que reporta mejoras y empeoramientos en cada una de estas dimensiones, distinguiendo entre cuatro tramos de trayectoria en el programa. En términos generales, los resultados muestran una mayor presencia de respuestas favorables que desfavorables en todos los grupos, especialmente en bienestar económico percibido, donde las proporciones de mejora superan ampliamente a las de empeoramiento.


 

Tabla 6. Resultados por trayectoria: condición Mejora (%)

Variable

< 1 año

1–3 años

3–5 años

> 5 años

Cambio en ahorro

51,0

72,0

38,5

60,9

Variación de ingresos

55,1

80,0

53,8

78,3

Bienestar económico percibido

79,6

86,0

69,2

87,0

Nota. Porcentaje de participantes por tramo de trayectoria que reporta mejora en la dimensión indicada. Tamaños de grupo: < 1 año = 49; 1–3 años = 50; 3–5 años = 13; > 5 años = 23. Fuente: Elaboración propia.

 

Tabla 7. Resultados por trayectoria: condición Empeora (%)

Variable

< 1 año

1–3 años

3–5 años

> 5 años

Cambio en ahorro

8,2

8,0

15,4

8,7

Variación de ingresos

12,2

8,0

15,4

0,0

Bienestar económico percibido

4,1

4,0

7,7

4,3

Nota. Porcentaje de participantes por tramo de trayectoria que reporta empeoramiento en la dimensión indicada. Tamaños de grupo: < 1 año = 49; 1–3 años = 50; 3–5 años = 13; > 5 años = 23. Fuente: Elaboración propia.

 

No obstante, los datos no evidencian una relación lineal simple entre tiempo de permanencia y mejora económica percibida. En el tramo de 1 a 3 años se observan porcentajes particularmente altos de mejora en ahorro, ingresos y bienestar, mientras que en el grupo con más de 5 años también se registran niveles elevados de mejora, especialmente en ingresos y bienestar. En contraste, el tramo de 3 a 5 años presenta proporciones menores de mejora y porcentajes relativamente más altos de empeoramiento, aunque este resultado debe interpretarse con cautela debido al menor tamaño de ese subgrupo.

En conjunto, estos resultados sugieren que la trayectoria en la banca comunal podría asociarse a diferencias en la percepción de impacto económico, pero sin seguir una progresión monotónica. Este comportamiento es consistente con la naturaleza heterogénea de los procesos de microfinanzas, donde los efectos percibidos pueden variar según condiciones del hogar, características del emprendimiento y contexto de vulnerabilidad, más que depender exclusivamente del tiempo de participación en el programa.

 

4.3. Resultados de los índices sintéticos

Con el fin de sintetizar la información levantada por la encuesta y facilitar la comparación entre participantes, se analizan los índices sintéticos de impacto económico percibido y capacidades financieras. Estos indicadores permiten integrar distintas dimensiones del fenómeno estudiado y aproximar dimensiones que no se capturan adecuadamente mediante indicadores aislados, especialmente en contextos de alta heterogeneidad productiva.

Su utilidad en este estudio es principalmente descriptiva: permiten resumir patrones generales y explorar asociaciones agregadas entre dimensiones del cuestionario, sin sustituir la lectura de los ítems individuales ni asumir que capturan constructos cerrados o altamente cohesionados.

La Tabla 8 presenta los estadísticos descriptivos de los índices construidos.

Tabla 8. Estadísticos descriptivos de los índices sintéticos

Índice

Media

Mediana

Desv. Est.

Rango

IIEP

68,47

72,33

20,54

0–100

ICF

55,39

55,56

17,80

11–100

Fuente: Elaboración propia.

 

El Índice de Impacto Económico Percibido presenta valores promedio relativamente elevados dentro de la escala utilizada (media = 68,47), lo que sugiere que una parte relevante de los participantes percibe efectos favorables asociados a su participación en la banca comunal, aun cuando estos no se expresen de manera homogénea en todas las variables económicas observadas.

En contraste, el Índice de Capacidad Financiera (ICF) exhibe valores promedio cercanos al punto medio de la escala. Este resultado sugiere que los participantes reportan niveles moderados de acceso a capacitación, asesoramiento y conocimientos financieros vinculados al funcionamiento del programa.

La diferencia observada entre ambos índices sugiere que el fortalecimiento de capacidades financieras no se traduce de manera automática ni robusta en diferencias amplias de impacto económico percibido en el corto plazo. Este patrón resulta coherente con la literatura sobre microfinanzas en contextos vulnerables, donde los efectos económicos suelen manifestarse de manera gradual y a través de procesos de aprendizaje, adaptación y contención económica, más que como mejoras monetarias inmediatas y uniformes.

 

4.3.1. Relación entre capacidades financieras e impacto económico percibido

Con el objetivo de explorar la relación entre capacidades financieras e impacto económico percibido, se estimó la correlación no paramétrica de Spearman entre el Índice de Capacidad Financiera (ICF) y el Índice de Impacto Económico Percibido (IIEP).

Tabla 9. Correlaciones entre índices (coeficiente de Spearman)

Asociación

ρ

p-valor

ICF – IIEP

0,177

0,040

Fuente: Elaboración propia.

 

Los resultados muestran una relación positiva y estadísticamente significativa entre capacidades financieras e impacto económico percibido. No obstante, la magnitud del coeficiente es pequeña, por lo que esta asociación debe interpretarse con cautela. Más que indicar un vínculo robusto, el hallazgo sugiere que mayores niveles de capacitación, asesoramiento y conocimiento financiero pueden relacionarse con una percepción algo más favorable del impacto económico del programa, aunque en una magnitud acotada.

 

4.3.2. Diferencias de impacto económico según nivel de capacidad financiera

Con el objetivo de explorar si el nivel de capacidad financiera se asocia con diferencias en la percepción de impacto económico, se compararon los puntajes del Índice de Impacto Económico Percibido (IIEP) entre participantes clasificados según un punto de corte basado en la mediana del ICF. Dado que una proporción importante de casos se concentra en torno al valor mediano, la división resultante no genera grupos simétricos. En este análisis, se consideró como grupo de mayor capacidad financiera a los participantes con puntajes iguales o superiores a la mediana del ICF, y como grupo de menor capacidad financiera a quienes se ubicaron por debajo de ese valor. La Tabla 9 presenta los resultados descriptivos por grupo.

Tabla 10. Impacto económico percibido según nivel relativo de capacidad financiera (corte por mediana del ICF)

Grupo de capacidad financiera

n

Media IIEP

Mediana IIEP

Desv. est.

ICF alto

105

69,57

72,33

21,34

ICF bajo

30

64,66

64,00

17,27

Nota. Los grupos se construyeron a partir de la mediana del ICF. El grupo “ICF alto” incluye valores iguales o superiores a la mediana, mientras que el grupo “ICF bajo” corresponde a valores inferiores a dicho punto de corte. La distribución resultante es asimétrica debido a la concentración de casos en torno al valor mediano. Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados del análisis estadístico.

 

Los participantes con mayores niveles de capacidad financiera presentan puntajes promedio y medianos algo superiores en el índice de impacto económico percibido. Sin embargo, la prueba no paramétrica arroja un valor cercano al umbral convencional de significancia estadística (W = 1929; p = 0,060), por lo que la evidencia debe interpretarse con cautela. En conjunto, este patrón sugiere que las capacidades financieras pueden contribuir a una percepción más favorable del impacto del programa, aunque su efecto no parece suficientemente fuerte como para generar diferencias robustas entre grupos.

 

5. Discusión

Los resultados muestran que la banca comunal analizada opera en un entorno de vulnerabilidad económica y que, en promedio, los participantes reportan mejoras percibidas en ahorro, ingresos y bienestar económico. Sin embargo, estos cambios no se distribuyen de manera homogénea ni siguen una trayectoria lineal según el tiempo de permanencia en el programa. Esta lectura es consistente con la evidencia que ha mostrado que los efectos del microcrédito tienden a ser heterogéneos, graduales y dependientes del contexto, más que derivados automáticamente del solo acceso al financiamiento (Duvendack & Mader, 2020; Meager, 2019, 2022). En ese sentido, el caso de Banigualdad aporta una descripción empírica situada de cómo estos programas pueden asociarse con percepciones favorables de impacto económico sin traducirse necesariamente en transformaciones uniformes o inmediatas para todos los participantes.

La relación entre capacidades financieras e impacto económico percibido aparece en los resultados, pero de forma acotada. El ICF presenta una correlación positiva y pequeña con el IIEP (ρ = 0,177; p = 0,040), mientras que la comparación entre participantes con ICF alto e ICF bajo solo alcanza un nivel tendencial (p = 0,060). Este patrón sugiere que las capacidades financieras pueden vincularse con una percepción algo más favorable del impacto del programa, aunque no constituyen un factor suficiente ni lineal para explicar por sí mismas los resultados económicos. Esta interpretación coincide con enfoques que entienden la capacidad financiera como un resultado intermedio, relevante para el bienestar económico, pero mediado por condiciones del hogar, del negocio y del entorno (Lusardi & Streeter, 2023; Meager, 2019; Duvendack & Mader, 2020). A ello se suma que la consistencia interna moderada del ICF (α = 0,52) obliga a interpretar esta asociación con cautela.

Desde una perspectiva complementaria, los hallazgos son compatibles con una comprensión de la banca comunal como un espacio de acompañamiento, aprendizaje y articulación colectiva, y no solo como un mecanismo de crédito. La literatura sobre esquemas grupales ha mostrado que este tipo de programas puede fortalecer prácticas de ahorro, circulación de información y vínculos entre participantes, aun cuando sus efectos directos sobre los ingresos o el desempeño del negocio sean limitados (Ban et al., 2020; Feigenberg et al., 2014). Esta línea interpretativa ayuda a comprender por qué una evaluación favorable del programa puede coexistir con mejoras económicas parciales. No obstante, en este estudio la dimensión relacional y participativa no fue medida mediante indicadores directos de capital social, gobernanza, vínculos entre participantes o participación efectiva en decisiones colectivas. Por ello, estas dimensiones deben entenderse como marcos interpretativos plausibles y coherentes con la literatura, y no como resultados demostrados empíricamente.

Los resultados también deben interpretarse a la luz del alcance del diseño. El estudio es no experimental, exploratorio y se basa en información auto reportada de 135 participantes de Banigualdad en Puerto Montt, por lo que no permite establecer causalidad ni demostrar una estabilización económica objetiva. Además, los posibles sesgos de deseabilidad social, gratitud hacia el programa, lealtad institucional o consistencia retrospectiva no fueron aislados empíricamente en el diseño, por lo que los hallazgos deben leerse como evidencia perceptual contextualizada. En este marco, la contribución principal del artículo es descriptiva y empírica: documenta, para un caso chileno poco sistematizado de banca comunal, la coexistencia entre capacidades financieras moderadas e impactos económicos percibidos heterogéneos, en línea con la evidencia más cauta sobre microfinanzas en contextos vulnerables (Duvendack & Mader, 2020; Meager, 2022; Ban et al., 2020).

 

6. Conclusiones

El estudio muestra que, en este caso de banca comunal analizado en Puerto Montt, los participantes reportan en promedio mejoras percibidas en ahorro, ingresos y bienestar económico, aunque estos cambios se distribuyen de manera heterogénea y no siguen una trayectoria lineal según el tiempo de permanencia en el programa. Asimismo, se observan capacidades financieras moderadas y una asociación positiva, aunque débil, entre estas y el impacto económico percibido.

En conjunto, los hallazgos sugieren que la banca comunal no debe entenderse como un mecanismo de mejora económica automática, sino como una experiencia de apoyo, aprendizaje y acompañamiento cuyos resultados pueden ser graduales, desiguales y dependientes del contexto. Esta lectura es consistente con la literatura que enfatiza la heterogeneidad de los efectos de las microfinanzas y la necesidad de analizarlas desde marcos multidimensionales y contextualizados (Cull et al., 2018; Hoffmann et al., 2021; Banerjee, Duflo, Glennerster & Kinnan, 2015a; Suri & Jack, 2016).

La principal contribución del artículo es descriptiva y empírica. Su aporte no radica en demostrar causalidad ni efectos transformadores uniformes, sino en documentar, para un caso chileno poco sistematizado, cómo coexisten impactos económicos percibidos favorables pero heterogéneos con capacidades financieras moderadas. Por ello, los resultados deben interpretarse como evidencia contextualizada sobre la experiencia reportada por los participantes, y no como prueba directa de efectos objetivos sobre capital social, participación o estabilización económica (Demirgüç-Kunt et al., 2020; Lemus & Rojas, 2022; Alzate-Cárdenas, 2023).

 

7. Implicancias, limitaciones y líneas futuras de investigación

Los resultados tienen implicancias relevantes para la evaluación de la banca comunal como modalidad de microfinanzas colectivas. En particular, sugieren que su análisis no debería restringirse a indicadores monetarios de corto plazo, sino incorporar también dimensiones vinculadas al desarrollo de capacidades, la percepción de apoyo económico y la trayectoria de los participantes. Esta perspectiva es consistente con la literatura que ha subrayado la necesidad de evaluar conjuntamente dimensiones económicas, sociales y de bienestar en microfinanzas, especialmente en contextos de alta heterogeneidad productiva (Copestake, 2007; OECD, 2021; Cull et al., 2018; López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025). Del mismo modo, la heterogeneidad observada entre participantes sugiere la conveniencia de fortalecer estrategias de acompañamiento diferenciadas, articuladas con asesoría, redes de apoyo y herramientas básicas de gestión (Demirgüç-Kunt et al., 2020; Lemus & Rojas, 2022; Alzate-Cárdenas, 2023).

Estos alcances deben interpretarse a la luz de las limitaciones del estudio. El diseño transversal y no experimental impide establecer causalidad, mientras que el uso de información auto reportada introduce posibles sesgos de percepción y respuesta. Además, la muestra corresponde a usuarios de una sola institución y fue obtenida mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, lo que restringe la generalización estadística de los hallazgos. Asimismo, aunque el análisis incorpora la dimensión relacional del modelo, el estudio no midió directamente capital social, gobernanza ni participación, por lo que estas dimensiones deben entenderse como marcos interpretativos plausibles y no como efectos observados de manera directa.

A partir de estas limitaciones, futuras investigaciones podrían avanzar en tres direcciones. Primero, desarrollar estudios longitudinales que permitan observar trayectorias económicas y financieras en el tiempo, considerando que los efectos de estos programas suelen ser graduales y heterogéneos (Banerjee, Duflo, Glennerster & Kinnan, 2015a; Suri & Jack, 2016). Segundo, incorporar indicadores objetivos y administrativos, como continuidad del negocio, formalización, acceso posterior a financiamiento formal o ventas efectivas, para complementar la evidencia perceptual. Tercero, comparar distintos modelos institucionales de banca comunal en Chile e incorporar mediciones directas de capital social, gobernanza interna, participación y cohesión grupal, con el fin de evaluar empíricamente estas dimensiones relacionales (Demirgüç-Kunt et al., 2020; Lemus & Rojas, 2022; López-Ordóñez & Vásquez-Merchán, 2025).

 

Conflicto de intereses

El autor declara no tener conflictos de intereses directos o indirectos con los editores, miembros del equipo editorial o del comité científico de la revista.

 

Disponibilidad de datos

Los datos que sustentan los hallazgos de este estudio son de acceso restringido y no están disponibles públicamente. Sin embargo, el autor facilitará estos datos a los lectores interesados bajo demanda, cuando ello sea compatible con las condiciones de confidencialidad y anonimización de los participantes.

 

Declaración sobre el uso de IA generativa:

Durante la preparación de este trabajo, el autor utilizó ChatGPT (OpenAI) con el fin de apoyar tareas de revisión lingüística, claridad expositiva y adecuación formal del manuscrito a las instrucciones editoriales. Tras el uso de esta herramienta, el autor revisó y editó el contenido, según fue necesario, asumiendo la plena responsabilidad sobre el contenido de la publicación.

 

 

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9. Anexos

 

Anexo 1

Instrumento de recolección de datos aplicado a usuarios de banca comunal

Consentimiento e identificación inicial

 

1. Se me ha explicado el consentimiento de esta encuesta en un lenguaje claro y acepto realizarla:

a) De acuerdo

b) En desacuerdo

 

2. [Omitido en la versión publicada por resguardo de confidencialidad]

 

3. [Omitido en la versión publicada por resguardo de confidencialidad]

 

Caracterización sociodemográfica y del hogar

 

4. Género:

a) Hombre

b) Mujer

c) Prefiero no responder

 

5. Edad: ________ años.

 

6. ¿Cuál es el último nivel educativo que completó?

a) Educación básica incompleta

b) Educación básica

c) Educación media

d) Educación superior técnico-profesional

e) Educación superior profesional

 

7. ¿Cuántas personas componen su grupo familiar?

a) 1 persona

b) 2 a 3 personas

c) 4 a 5 personas

d) 6 a 7 personas

e) Más de 8 personas

 

8. ¿Cuál es el rango de ingresos mensuales de su grupo familiar?

a) Menos de $500.000

b) Entre $500.000 y $1.200.000

c) Entre $1.200.001 y $2.500.000

d) Más de $2.500.001

 

Vinculación con la banca comunal y condiciones del crédito

 

9. ¿Ha recibido algún beneficio del FOSIS?

a) Sí

b) No

 

10. ¿Cómo se enteró de la banca comunal?

a) Familiares, amigos o conocidos

b) Redes sociales o medios de comunicación

c) Instituciones públicas o privadas

d) Otro (especifique): _______________________

 

11. ¿Hace cuánto tiempo participa de la banca comunal?

a) Menos de un año

b) Entre 1 y 3 años

c) Entre 3 y 5 años

d) Más de 5 años

 

12. ¿Cuáles fueron sus principales motivaciones para unirse a la banca comunal? (Puede marcar más de una opción)

a) Acceder a financiamiento sin necesidad de aval

b) Obtener capacitación y asesoría

c) Mejorar su red de contactos y clientes

d) Otra (especifique): _______________________

 

13. ¿Cuál o cuáles son los principales requisitos que tuvo que cumplir para acceder a la banca comunal? (Puede marcar más de una opción)

a) Ser parte de un grupo organizado

b) Tener un negocio en funcionamiento

c) Contar con aval o garantía

d) Otro (especifique): _______________________

 

14. ¿En cuántos días obtuvo una respuesta a su solicitud de crédito en la banca comunal?

a) Menos de 1 semana

b) Entre 1 y 2 semanas

c) Más de 2 semanas

d) Más de 1 mes

e) No recuerdo

 

15. ¿Está satisfecho/a con el tiempo de respuesta de la banca comunal al procesar su solicitud de crédito?

a) Sí

b) No

 

16. ¿Con qué frecuencia solicita créditos en la banca comunal?

a) Una vez al mes

b) Cada 2 meses

c) Cada 3 meses

d) Cada 6 meses

e) Una vez al año

 

17. ¿Cuál fue el monto del último crédito que solicitó?

$ _______________________

 

18. ¿Cada cuánto tiempo paga su crédito?

a) Cada semana

b) Cada 15 días

c) Una vez al mes

d) Otro (especifique): _______________________

 

19. ¿Cuál es el principal destino del microcrédito que solicita en la banca comunal? (Puede marcar más de una opción)

a) Compra de insumos o mercancía para el negocio

b) Pago de deudas anteriores

c) Expansión del negocio (comprar equipos, abrir un nuevo local, etc.)

d) Gastos del hogar y necesidades familiares

e) Emergencias o gastos imprevistos

 

20. ¿Sabe cuál es la tasa de interés anual que paga por su crédito obtenido en la banca comunal?

a) Sí

b) No

 

21. Si respondió “Sí” en la pregunta anterior, indique cuál es la tasa de interés anual de su crédito:

______ %

 

Situación financiera, crisis y características del emprendimiento

 

22. En Chile, DICOM es un registro financiero que almacena información sobre deudas impagas y morosidades. Actualmente, ¿se encuentra registrado/a en DICOM?

a) Sí estoy en DICOM

b) No estoy en DICOM

c) No estoy seguro/a

 

23. ¿Tiene actualmente alguna deuda con más de 30 días de atraso en el pago?

a) Sí

b) No

 

24. ¿Cómo ha gestionado sus gastos durante períodos de crisis económica o situaciones de emergencia, tales como pandemia, crisis sociales o personales? (Puede elegir más de una opción)

a) He contado con ingresos y/o ahorros suficientes

b) He ajustado mis gastos y reducidos costos sin grandes dificultades

c) He vendido bienes o buscado financiamiento adicional

d) He solicitado préstamos o ayuda a familiares/amigos

e) He diversificado mis productos/servicios aumentando mis ventas

f) No he logrado cubrir mis gastos y he acumulado deudas

g) No he experimentado crisis económica

 

25. ¿Qué tan preparado/a se siente para manejar una crisis económica en su negocio o economía personal?

a) Muy preparado/a

b) Preparado/a

c) Ni preparado/a ni desprevenido/a

d) Poco preparado/a

e) Nada preparado/a

 

26. En los últimos años, ¿cómo ha impactado la situación económica del país a su emprendimiento?

a) Positivamente

b) Negativamente

c) No ha tenido impacto

 

27. ¿Ha experimentado periodos de crisis económica en su negocio desde que accedió al crédito?

a) No, nunca

b) Sí, una vez

c) Sí, en algunas ocasiones

d) Sí, con frecuencia

 

28. ¿Lleva por separado las cuentas de su negocio y las del hogar?

a) Sí, llevo cuentas separadas y organizadas

b) Intento diferenciarlas, pero a veces las mezclo

c) No, manejo todo junto sin separar ingresos y gastos

d) No llevo registros de ingresos ni gastos

 

29. Antes de participar en la banca comunal, ¿tenía acceso a servicios bancarios formales como cuenta corriente, créditos u otros?

a) Sí

b) No

c) No recuerdo

 

30. ¿Cuál era su calificación socioeconómica en el Registro Social de Hogares antes de ingresar a la banca comunal?

a) 40% o menos

b) Entre 41% y 60%

c) Entre 61% y 90%

d) Más de 91%

 

31. ¿Cuál es la principal actividad económica de su negocio?

a) Comercio y producción (venta de productos, artesanías, alimentos elaborados)

b) Servicios profesionales (asesorías, capacitaciones, educación)

c) Servicios personales (estética, reparación, transporte)

d) Turismo y hospedaje

e) Sector agropecuario

f) Otro (especifique): _______________________

 

32. ¿Cuántas horas a la semana dedica a su negocio o emprendimiento?

a) Menos de 10 horas

b) Entre 10 y 20 horas

c) Entre 21 y 40 horas

d) Más de 40 horas

 

33. ¿Cuántos años de antigüedad tiene su negocio?

a) Menos de 2 años

b) 2 a 5 años

c) 6 a 10 años

d) 11 a 20 años

e) Más de 20 años

 

34. ¿El negocio relacionado con la banca comunal es la principal fuente de ingresos de su hogar?

a) Sí, es la principal y única fuente de ingresos

b) Sí, es la principal fuente de ingresos, pero también tengo otros ingresos complementarios

c) No, tengo otra fuente de ingresos que es la principal

 

35. ¿Qué porcentaje de sus ingresos proviene de su negocio financiado por la banca comunal?

a) Menos del 25%

b) Entre 25% y 50% (la mitad o menos)

c) Entre 51% y 75% (más de la mitad)

d) Más de 75% (la mayor parte de los ingresos)

 

36. ¿Su negocio o emprendimiento está formalizado?

a) Sí

b) No

 

37. Si respondió “No” en la pregunta anterior, ¿cuál o cuáles son las principales razones por las que no ha formalizado su emprendimiento? (Puede elegir más de una opción)

a) Altos costos asociados (impuestos, patentes, contabilidad, otros)

b) Falta de información (desconocimiento del proceso)

c) Exceso de trámites y papeleo

d) Miedo a perder beneficios sociales (subsidios, Fonasa, bonos del Estado)

e) Mi emprendimiento es solo una actividad complementaria (no necesito formalizarlo)

f) Otro (especifique): _______________________

 

Cambios percibidos desde el ingreso a la banca comunal

 

Conteste las siguientes preguntas considerando su situación desde que ingresó a la banca comunal.

 

38. ¿Cómo ha cambiado su acceso a nuevos proveedores?

a) Ha mejorado significativamente

b) Ha mejorado levemente

c) No ha cambiado

d) Ha empeorado levemente

e) Ha empeorado significativamente

 

39. ¿Cómo percibe que ha cambiado la cantidad de clientes que adquieren sus productos o servicios?

a) Ha aumentado significativamente

b) Ha aumentado levemente

c) Se ha mantenido igual

d) Ha disminuido levemente

e) Ha disminuido significativamente

 

40. ¿Cómo ha cambiado su capacidad de ahorro?

a) Ha aumentado significativamente

b) Ha aumentado levemente

c) Se ha mantenido igual

d) Ha disminuido levemente

e) Ha disminuido significativamente

 

41. ¿Cómo han variado sus ingresos mensuales?

a) Han aumentado significativamente

b) Han aumentado levemente

c) Se han mantenido igual

d) Han disminuido levemente

e) Han disminuido significativamente

 

42. ¿Cómo ha cambiado su nivel de endeudamiento?

a) Ha aumentado considerablemente

b) Ha aumentado levemente

c) Se ha mantenido igual

d) Ha disminuido levemente

e) Ha disminuido considerablemente

 

43. ¿Cómo percibe que ha cambiado su estabilidad económica y bienestar familiar?

a) Ha mejorado significativamente mi estabilidad económica y bienestar

b) Ha mejorado en cierta medida, pero aún enfrento dificultades

c) No ha cambiado mi percepción

d) No ha sido beneficioso para mi estabilidad económica

 

44. ¿Cómo percibe que ha cambiado su acceso a beneficios sociales?

a) Ha mejorado mi acceso a beneficios

b) Ha sido más difícil acceder a ciertos beneficios

c) No ha cambiado mi acceso a beneficios

 

45. ¿Ha variado su calificación socioeconómica en el Registro Social de Hogares?

a) Sí, disminuyó mi porcentaje de vulnerabilidad

b) No ha variado

c) Sí, aumentó mi porcentaje de vulnerabilidad

 

46. ¿Ha tenido acceso a servicios bancarios formales, tales como cuenta corriente, créditos u otro tipo de financiamiento?

a) Sí

b) No

 

Formación, asesoramiento y percepción sobre la banca comunal

 

47. ¿Ha recibido alguna capacitación ofrecida por la banca comunal, como talleres, cursos u orientaciones?

a) Sí

b) No

 

48. Si respondió “Sí” a la pregunta anterior, ¿considera que dichas instancias han mejorado su capacidad para administrar el dinero y tomar decisiones financieras?

a) Sí, de forma significativa

b) Sí, pero solo en algunos aspectos

c) No he notado mejoras

 

49. ¿Qué contenidos de las capacitaciones en educación financiera le han resultado más útiles en la gestión de su negocio? (Puede elegir más de una opción)

a) Administración del flujo de caja

b) Elaboración de presupuestos y planificación financiera

c) Uso responsable del crédito

d) Ahorro y creación de fondos de emergencia

e) Diversificación de ingresos

f) Otro (especifique): _______________________

 

50. ¿Ha aplicado lo aprendido en las capacitaciones en su negocio o en su economía personal?

a) Sí, en la gestión de mi negocio

b) Sí, en mis finanzas personales

c) Sí, en ambas áreas

d) No he aplicado lo aprendido

 

51. Si aplicó lo aprendido, ¿de qué manera lo ha hecho? (Puede marcar más de una opción)

a) Mejorando la administración de ingresos y gastos

b) Optimizando el uso del crédito y evitando el sobreendeudamiento

c) Aumentando mi capacidad de ahorro

d) Diversificando fuentes de ingresos

e) Otro (especifique): _______________________

 

52. ¿Ha recibido asesoramiento por parte del personal de la banca comunal al solicitar un crédito o al gestionar sus ahorros?

a) Sí

b) No

 

53. Si respondió “Sí” en la pregunta anterior, ¿qué tan útil considera que fue ese asesoramiento?

a) Muy útil

b) Bastante útil

c) Algo útil

d) Poco útil

e) Nada útil

 

Evaluación general del programa

 

54. En general, ¿cómo calificaría su experiencia con la banca comunal?

a) Muy satisfactoria

b) Satisfactoria

c) Regular

d) Insatisfactoria

e) Muy insatisfactoria

 

55. ¿Cómo evaluaría la transparencia de la información entregada desde la solicitud hasta la devolución del crédito?

a) Muy transparente

b) Transparente

c) Poco transparente

d) Nada transparente

 

56. ¿Cuáles han sido las principales dificultades que ha enfrentado al participar en la banca comunal? (Puede marcar más de una opción)

a) Altas tasas de interés

b) Plazos de pago muy cortos

c) Falta de flexibilidad en los pagos

d) Falta de educación financiera

e) Falta de apoyo o asesoría

f) Problemas de convivencia entre socios/as

g) Otra (especifique): _______________________

 

57. Si pudiera mejorar algún aspecto del funcionamiento de la banca comunal, ¿qué cambiaría? (Puede marcar más de una opción)

a) Aumentar el monto de los créditos disponibles

b) Extender los plazos de pago

c) Reducir las tasas de interés

d) Mejorar los procesos de evaluación y aprobación

e) Incluir más capacitaciones y asesorías

f) Fortalecer los vínculos con la comunidad y sus beneficiarios

g) No cambiaría nada, estoy satisfecho/a

h) Otro: _______________________

 

58. ¿Volvería a solicitar un microcrédito en la banca comunal?

a) Sí

b) No

 

59. ¿Recomendaría la banca comunal a otras personas?

a) Sí

b) No

 

 


 

Anexo 2.

Evaluación complementaria del Índice de Capacidad Financiera (ICF)

Con el objetivo de complementar la evaluación metodológica del Índice de Capacidad Financiera (ICF), en este Anexo 2 se presentan análisis estadísticos adicionales relacionados con la consistencia interna y la estructura del índice. En particular, se incluyen los resultados del diagnóstico de fiabilidad de los ítems y del análisis factorial exploratorio utilizado para examinar la dimensionalidad del constructo. Estos resultados deben interpretarse como evidencia complementaria de carácter exploratorio, orientada a evaluar la estabilidad del indicador y no como una validación concluyente del constructo.

 

Tabla A2. Consistencia interna del ICF

Ítem

Alfa si se elimina

icf1_capacitacion

0.369

icf2_mejora

0.344

icf3_flujocaja

0.550

icf4_presupuesto

0.516

icf5_credito

0.550

icf6_ahorro

0.531

icf7_diversificacion

0.482

icf8_asesoramiento

0.486

icf9_utilidad

0.539

Nota. Resultados del análisis de consistencia interna del ICF.

 

Tabla A3. Análisis factorial exploratorio del ICF

Prueba

Resultado

KMO

0.55

Bartlett

χ² = 236.35

p-valor

<0.001

Factores sugeridos

1 factor

Nota. Resultados del análisis factorial exploratorio del ICF.